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Belmonte: Colegiata (07) Capilla de San Miguel Arcángel

 

 

Capilla de San Miguel Arcángel

 

Adosada al muro lateral norte de la Colegiata, en el espacio existente entre la puerta de entrada a la anterior capilla de San Pedro y San Pablo y una de las robustas columnas que sostienen las bóvedas de la Colegiata se halla esta Capilla del Arcángel San Miguel, que está orientada o abierta hacia la propia nave del evangelio de este templo de San Bartolomé.

La mandó fundar Gabriel Vázquez, sacerdote canónigo de la Colegiata, hacia mediados del siglo XVI.

Se cierra esta capilla con una Reja de doble cuerpo de barrotaje retorcido que, en su cuerpo inferior, donde se abren las dos puertas de acceso, desarrolla una barra horizontalmente entre macollas, subdividiendo así en dos partes el primer cuerpo. También podemos comprobar que para ganar espacio interno en la capilla, las sujeciones de sus soportes laterales en ella no se producen al interior del vano sino que se apoyan en la parte externa del mismo, en este caso unas columnas, por lo que al estar la reja algo más separada de dicho vano se procedió a continuar en ángulo recto los laterales de dicha reja hasta llegar al cierre de ella, añadiéndole así otros dos barrotes laterales.

La crestería de esta reja muestra decoración de tallos retorcidos en forma de roleos con escudo en el centro de un águila bicéfala con emblema de los Pacheco y cruz sobre ello.

La arquitectura de esta capilla renacentista de piedra labrada, que semeja una portada renacentista de acceso a un templo (con sus columnas, arco y remate superior), se crea con una gran hornacina entre dos altas columnas sobre alto plinto o pedestal, de fustes acanalados y capiteles compuestos donde apoya un doble entablamento con friso intermedio entre ambos en los que aparecen angelotes, y rematado con frontón triangular que en su centro aparece una tarjeta donde campea el escudo de los Pacheco, completándose la decoración con un angelote sobre cada uno de los ángulos del triángulo. En las enjutas del arco aparecen las cabezas en altorrelieve de San Pedro y San Pablo.

La hornacina, que en su parte superior queda cubierta por el referido gran arco renacentista cuyo intradós se decora con casetones en forma de florón, contiene al interior, sobre una mesa de altar, una pintura realizada en su muro con la representación del titular sobre lienzo, mostrándonoslo vestido de guerrero, con su habitual armadura y el manto y ropajes al aire y alas desplegadas venciendo al demonio que tiene a sus pies y representado con busto humano y el resto en forma de animal como serpiente que se retuerce a los pies del arcángel.

Este lienzo es una de las más bellas pinturas del renacimiento conquense, atribuída al pintor manierista Bartolomé Matarana.

Bajo el arco, en los laterales de la hornacina, aparecen los lienzos de Santo Domingo de Guzmán y San Ildefonso.

 

Intradós del arco con sus casetones.

Lienzo de Santo Domingo de Guzmán en el lateral de la hornacina.

Lienzo de San Ildefonso en el lateral de la hornacina.

 

Detalle de la pintura con la cabeza del arcángel.

Detalle de la armadura con la que se le representa a San Miguel.

En la parte inferior del lienzo del arcángel aparece el demonio representado con busto humano y el resto en forma de dragón o serpiente.

Latitud: 39° 33' 36.9648" N
Longitud: 2° 42' 9.5832" W

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